El primer paso: ¿es un problema general en Sevilla o solo tuyo?
Son las siete de la mañana de un martes en Sevilla. El calor aprieta incluso antes de que salga el sol. Te metes en la ducha soñando con ese chorro de agua fresca, y lo que consigues es un goteo triste, débil, que apenas te moja.
Esa sensación de «no puede ser» es frustrante.
Tienes baja presión de agua en casa y, de repente, tareas sencillas como ducharse, fregar los platos o poner una lavadora se convierten en una odisea.
Tu cabeza se dispara. ¿Será una avería enorme? ¿Una fuga? ¿Tengo que llamar a EMASESA? ¿Me va a costar una fortuna? La incertidumbre de no saber si es un desastre de 1.000 € o un despiste de 10 segundos es casi peor que el propio problema.
Tranquilidad. Como técnico que ha visto esto cientos de veces en pisos y casas de Sevilla, te aseguro que 8 de cada 10 veces, la solución es increíblemente simple. Antes de marcar el número de un fontanero, vamos a hacer juntos el mismo checklist que yo haría al llegar. Te costará 5 minutos y puede ahorrarte dinero y un dolor de cabeza.
Antes de desmontar nada, haz la comprobación más básica: ¿el problema es solo tuyo o de todo el barrio?
A veces, EMASESA realiza cortes programados o repara averías en la red general que afectan a la presión de toda una zona. Una visita rápida a su cuenta de Twitter o a su web oficial te sacará de dudas. Si ves una avería reportada en tu zona, solo puedes esperar. Si no hay nada, seguimos.
Tu checklist de 5 minutos: 5 comprobaciones clave
Vamos de lo más sencillo a lo más específico.
La llave de paso general: ¿está totalmente abierta?
Parece obvio, pero es la causa número uno de mis «avisos urgentes» que se solucionan en 10 segundos. La llave de paso general suele estar en la cocina, en un baño o en la entrada, cerca del contador.
A veces, después de una pequeña obra, o si los niños han estado jugando, alguien la ha podido cerrar un cuarto de vuelta «sin querer». Asegúrate de que la maneta esté girada a tope en sentido contrario a las agujas del reloj (totalmente abierta).
El «test del vecino»: el diagnóstico de la comunidad
Este paso es vital y nos dirá si el problema está dentro de tu piso o fuera.
Sal al descansillo o manda un WhatsApp rápido a tu vecino: «¿Oye, tú tienes buena presión de agua?».
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Si el vecino tampoco tiene presión: El problema es de la comunidad (probablemente la bomba de presión) o del edificio.
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Si el vecino sí tiene presión: El problema es 100% tuyo, de tu puerta para adentro. Seguimos con el checklist.
El culpable silencioso: el filtro del grifo (aireador)
Esta es mi comprobación favorita. Si la baja presión solo la notas en un grifo concreto (el del lavabo, por ejemplo) pero en la ducha va bien, el culpable casi seguro es el aireador. Es esa pequeña rejilla en la punta del grifo.
Con el tiempo, y especialmente con la cal del agua de Sevilla, se obstruye con sedimentos.
Cómo limpiar el aireador paso a paso:
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Intenta desenroscarlo con la mano (sentido antihorario).
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Si está duro, protégete con un trapo y usa unos alicates o una llave inglesa con mucho cuidado para no rayar el cromo.
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Una vez fuera, verás la rejilla. Límpiala bajo el chorro (¡usa otro grifo!) y, si puedes, sumérgela 10 minutos en vinagre de limpieza para disolver la cal.
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Vuelve a enroscarlo. Te sorprendería la de veces que esto devuelve el 100% de la presión.
La ducha: ¿es solo el agua caliente?
Esto es un matiz de experto. ¿La presión es baja tanto en fría como en caliente, o solo cuando pides agua caliente?
Si solo falla el agua caliente, tu problema no es de presión general, sino casi seguro del calentador o de la caldera. Puede ser un filtro de entrada del calentador obstruido o, si la presión ha bajado de golpe, puede que hayan saltado sus sistemas de seguridad.
¿Tienes un sistema de descalcificación o filtrado?
Los descalcificadores son geniales para proteger los electrodomésticos, pero requieren mantenimiento. Si sus filtros (los de sedimentos, especialmente) están saturados u obstruidos, «estrangulan» el paso del agua a toda la casa. Comprueba el manual o mira si la máquina indica algún error o necesidad de «regeneración».
Causas comunes de la baja presión que no puedes (ni debes) arreglar tú
Si has hecho el checklist y todo parece correcto, es probable que la causa sea más profunda. En Sevilla, las más habituales son:
Tuberías antiguas y la famosa cal de Sevilla
Si vives en un edificio con varias décadas en zonas como Triana o el Centro, es posible que las tuberías (especialmente las de hierro galvanizado) estén perdiendo sección interna por culpa de la cal y la corrosión. Es un proceso lento, pero un día la presión es, simplemente, insuficiente. Esto, por desgracia, requiere una obra mayor de fontanería.
Problemas en la bomba de presión de tu edificio
Si vives en un piso alto (a partir de una 4ª o 5ª planta) y tus vecinos también tienen poca presión, lo más seguro es que el grupo de presión de la comunidad haya fallado o esté mal regulado. El agua de la calle no llega tan alto por sí sola y necesita esa «ayuda» mecánica.
Cuándo es el momento de dejar el checklist y llamar a un profesional
Si has revisado los 5 puntos, los vecinos están bien, los filtros están limpios, la llave abierta y sigues con ese hilillo de agua, has hecho todo lo que podías.
Has descartado lo fácil. Forzar más o empezar a tocar tuberías sin conocimiento puede convertir un problema mediano en uno muy grande.
Ahora sí, es el momento de que un profesional revise el circuito, mida la presión real con un manómetro y diagnostique si es un problema de tuberías (cal, corrosión) o un elemento específico que ha fallado. Si necesitas un diagnóstico rápido y fiable, nuestro fontanero urgente en Sevilla puede localizar el problema exacto sin hacerte perder más tiempo.